Creo que esto de las cartas ya esta siendo una tradición, quizás parezca que solo te escribo necesito desahogarme, pero tú siempre estuviste para mí y espero que lo sigas estando. Parezco idiota escribiendo esto cuando tú nunca lo leerás, supongo que todavía no lo acepto del todo ni tampoco me acostumbro a que no estés.
Sólo quiero ser feliz, pero ¿cómo voy a hacerlo si no estás aquí? Admito que ya no espero que entres por la puerta, que ya no espero pasar por delante de tu cuarto y verte en la cama acostado o verte en la cocina bebiendo agua de buche como solías hacer (costumbre que me pegaste y que no he dejado, por el momento). No, no me acostumbro a que no estés aunque no mire a todos lados en tu busca, no me acostumbro a que no estés pero si a que no regreses.
Me quedé aquí, con demasiadas preguntas y sin ninguna respuesta. Me quedé y tú te fuiste, y todo lo que yo era se fue contigo. ¿Qué soy? Quizás una carcasa, solo eso. Estoy vacía. Mi alegría, mi futuro, mi corazón, mi alma... todo se fue contigo, porque tú lo eras todo y cuando te fuiste no quedó nada. Aquí quedo un cuerpo que solo está relleno de recuerdos y dolor.
¿Sabes? Me da miedo... Me da miedo ir olvidando cada vez más cosas. Me da miedo olvidarte y aún así que siga doliendo.
Siempre, pero SIEMPRE serás eternidad, porque siempre me va a quedar algo de ti, que soy yo.
Seremos eternos mientras los recuerdos sigan vivos, serás eterno mientras te siga queriendo.
Te quiero.
Con amor,
Eva.
Sólo quiero ser feliz, pero ¿cómo voy a hacerlo si no estás aquí? Admito que ya no espero que entres por la puerta, que ya no espero pasar por delante de tu cuarto y verte en la cama acostado o verte en la cocina bebiendo agua de buche como solías hacer (costumbre que me pegaste y que no he dejado, por el momento). No, no me acostumbro a que no estés aunque no mire a todos lados en tu busca, no me acostumbro a que no estés pero si a que no regreses.
Me quedé aquí, con demasiadas preguntas y sin ninguna respuesta. Me quedé y tú te fuiste, y todo lo que yo era se fue contigo. ¿Qué soy? Quizás una carcasa, solo eso. Estoy vacía. Mi alegría, mi futuro, mi corazón, mi alma... todo se fue contigo, porque tú lo eras todo y cuando te fuiste no quedó nada. Aquí quedo un cuerpo que solo está relleno de recuerdos y dolor.
¿Sabes? Me da miedo... Me da miedo ir olvidando cada vez más cosas. Me da miedo olvidarte y aún así que siga doliendo.
Siempre, pero SIEMPRE serás eternidad, porque siempre me va a quedar algo de ti, que soy yo.
Seremos eternos mientras los recuerdos sigan vivos, serás eterno mientras te siga queriendo.
Te quiero.
Con amor,
Eva.
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