14 jul 2012

Una fecha que no llegó.

Ahora recuerdo todos esos recuerdos que hacía años que no recordaba. Esa canción melodiosa cuyo final no recuerdo y me sigue doliendo, aquellas frases entre silecio y silencio que decían más que mil palabras al viento, aquellas risas nerviosas después de las caricias que llevaban al amor. Y ahora quiero esos "te quiero" profusos y distantes, falsos y elegantes. Quiero esos besos maleantes de tus labios mal hablantes, quiero esas mentiras excesivas que me alegraban cada día, por querer, quiero ese especial aprecio tuyo que dañaba al amante. Mal oyente de verdades, corazón raro y escalofriante en estado de frialdad abundante, paro cardiaco en el instante que tu voz sonó expectante.

"¿Quieres un amante en este romance? Este show será interesante."

Coma constante en el rincón del desastre, sangre cortante en labios flaqueantes cuyas palabras hirientes causan lluvia ácida en púpilas ignorantes. Asesinatos estimulantes de almas abundantes, inmensidad de frases irritantes causantes de heridas rasgadas con cuchillos verbales. Ojos agotados de guerras infernales en el interior de nuestro ser. Esperanzas frustradas, sueños olvidados, futuros acabados, amores no soñados, deseos inimaginados, alegrías nunca escritas, jamases existenciales, miradas desenfocadas, perfecciones descolocadas.

"Hazte a la idea, monada, cada comienzo es un fin sin retirada."

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