6 jul 2012

El patético recuerdo de una despedida sin adiós.

-¿Lo recuerdas?
+¿El qué?
-Cuando éramos felices.
+¿Te refieres a aquellos días en los que todavía no te habías ido? ¿Aquellos días en los que un "te quiero" era sincero? Que patético. Tú me vienes a hablar de cuando éramos felices, precisamente tú, la que te fuiste, la que me dejó aquí tirado, con una caja de recuerdos rotos en una mano y mi corazón en estado de putrefacción en otra. La que se fue sin mediar palabra, entre cobardía y arrepentimiento. ¿Por qué te vas para después volver? ¿por qué vuelves para después volver a marcharte? 
-Porque resulta que después de marcharme fue cuando me dí cuenta que mi día a día sería necesitarte.

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