La diferencia entre el camino fácil y el difícil se resume en una palabra; tú. ¿Por qué? Porque el camino fácil es decir que no te puedo olvidar, que estoy locamente enamorada de ti, y el difícil es mentir descaradamente diciendo que no te recuerdo, intentar dejarte de amar.
Es tan complicado, tan jodidamente complicado... ¿Olvidarte? Jamás. No te voy a mentir diciendo que no lo he intentado, pero, ¿cómo puedo echar de mi vida a la mitad de mi corazón, o incluso mi corazón entero?
Porque el "jamás" no será suficiente para poder olvidar, porque el "para siempre" nunca fue real.
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