24 may 2010

Niña...

Puede que ya no sea una niña, puede que poco a poco, sin darme cuenta, haya crecido, y haya pasado de ser una niña a ser una mujer sin apenas notarlo en mí misma. A lo mejor es que perderte me ha cambiado, me ha hecho madurar en algún sentido.

Pero aunque pasen meses, años, sigo sintiendo que soy la niña a la que siempre querías abrazar. Y sigo temiendo al día en que llegue mi vejez y mis recuerdos desaparezcan, y un día sin más, mis ojos cerrar sin recordar ya tu voz ni tu dulce sonrisa.

Algún día de veras creceré, y seré la mujer que siempre quise ser y que tú tanto ansiabas ver. La mujer que tú deseabas tener entre tus brazos como cuando era niña.

De cierta manera, creo que ahora es mejor, ya no temerás el día que me vaya, el día en que no fueras tú toda mi vida, el día en que no tuvieras que cuidar más de tu pequeña y adorable niña a la que tanto te gustaba molestar.

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