El mundo nos prometía la libertad, y como tontos caímos en su juego de azar.
"Y al subir al taxi mis palabras son vapor de cristal y me dejo el alma cuando escribo en la ventana: "que sea cierto el jamás". ¡Oh, cállate!"
Cada vez que oigo esa canción se me pone el vello de punta T.T
Cada vez que oigo esa canción se me pone el vello de punta T.T
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