20 may 2012

Y un día de estos apareces, total, ¿para qué? si volverás a irte con el mismo amanecer. Apareces, dando la vuelta a mi mundo, poniéndome boca abajo, subiéndome la sangre a la cabeza, provocándome dolores que no puedo soportar. Y es que tú eres el remolino que desencaja mi vida y hace sonar mi mandíbula, hace que apriete mis dientes y coloree mis heridas de verde esperanza. 
Apareces, tan llena de vida. Desaparezco, tan muerta como podrida. Sé que así será mejor, sin ti, sin mí. Sin tu mirada, sin tu cabello, sin tu boca, sin tu cuerpo, sin mi locura por ti.

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