Tú... tan fugaz, tan brillante. Tú... con tus miradas distraídas, tus sonrisas desgastadas. Tú... que me hacías tan, tan feliz.
Y es que siempre fuiste tú la razón de mis desvaríos, de mis locuras, de mi vida. Tú... siempre fuiste tú.
Y es que siempre fuiste tú la razón de mis desvaríos, de mis locuras, de mi vida. Tú... siempre fuiste tú.
Impresionantes las entradas que he leido, me han encantado :) !!
ResponderEliminarTe sigo
un beso desde: http://geminisbipolares.blogspot.com.es/
Pasateeee !!!