13 ago 2011

Olvidemos los estúpidos cuentos de princesas bonitas y príncipes encantadores. En la vida real esas princesitas serían putas cualquieras que se chutan hasta arena y los príncipes serían chulos egocéntricos que las emborrachan para follar. Las princesitas idiotas se quedarían esperando una llamada que nunca llegaría.

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