Y si te pido que me des tu corazón no te estoy pidiendo que dibujes uno en un papel, te estoy pidiendo tu amor. Rogando arrodillado, besando tus pies, agachando la cabeza y perdiendo el orgullo por un poco de ti, un poco de lo que eres y podrías ser.
Hipnotízame con tu dulce aspecto y luego cómeme como un lobo feroz. Engáñame, hiéreme, duéleme en el alma.
Arráncame la piel a tiras, pero antes hazme el amor hasta que grite basta, hasta que grite para. Luego rompe mi corazón e incinera los recuerdos.
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