27 feb 2011

Lágrimas, lágrimas cayendo a un mar de sentimientos rotos. Ella, confusa, aterrada, con sus manos temblorosas tapando su cara. "¿Por qué...? ¿Por qué...?" Repetía una y otra vez para sus adentros. "¿Por qué te fuiste...?" Volvía a preguntar.
Una escena que rompía el alma y recuerdos afilados como cuchillos de un amor prohibido. Ella ya no tenía su anterior aspecto, ese aspecto que había hecho que él se enamorará, esa bonita cara con ojos claros como el cielo, con esa sonrisa arrebatadora e inocente, pero no sólo eso, incluso su interior había cambiado, ya no tenía un corazón alegre y optimista, ahora tenía un corazón triste y congelado.

"- Quédate. Conseguiré ser mejor, mejor para ti. Haré lo que sea para que te quedes conmigo, lo que sea... Sólo necesito tu calor, quédate conmigo... -Dijo abrazando su cintura en un intento fallido de detener su marcha- Por favor...
- No lo hagas más difícil. -Se desató del fuerte abrazo de la mujer temblorosa- ¿No te das cuenta? Nos estamos matando el uno al otro, haciéndonos tantísimo daño como para hacer sangrar todo nuestro ser. No te diré que esto no es ti si no por mí, sólo puedo decirte que ya no podemos estar juntos, es malo, duele... No quiero amar a alguien hasta el punto de que duela.
- Eres un cobarde -murmuró- ¡Eres tan cobarde! ¡No eres capaz de luchar por aquello que dices amar! ¿!Y tú te haces llamar hombre¡?"

Recuerdos de súplicas y palabras dolorosas venían a su mente, había sido tan cruel, pero acaso... ¿él no fue cruel también? La abandonó, la dejó sin explicación, dando excusas baratas a cambio. La dejó antes de que pudiera contarle el gran secreto que guardaba ansiosa y feliz, la tiró como un pañuelo, así lo veía ella, la tiró a ella y a el pequeño fruto que en su vientre aguardaba.

- Serás un niño fuerte y sano, un niño alegre. Te protegeré y cuidaré con mi alma, daré todo para que seas feliz, serás el niño más afortunado a pesar de no tener padre, James. Sí, te llamaré así, cariño, ese será tu nombre, ¿te gusta? -acarició su barriga con delicadeza mientras sus lágrimas se secaban- Mi pequeño James...

2 comentarios:

  1. Es extraño no¿? como puedes sufrir tanto por alguien al que has amado tanto, y dejarlo marchar... sin explicaciones consecuentes, sin necesidad de que escuche tus súplicas y últimas palabras...

    Me encanta como escribes, por muy triste o melancólico que sea tu siempre sacas su parte tierna, este blog me da tanta tranquilidad...

    Besitos!

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  2. T_T

    Siempre me encantan las cosas que escribes en especial esta tiene mucha pasion sabes? gracias por tu ya sabes que ^^

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