- Amelia, ¿estas enamorada?
- Cariño, soy una puta, amar no me es permitido.
- Pero por más que lo niegues, el amor llega sin tocar a la puerta.
- El amor, ¿eh? Una vez estuve enamorada y no parecía para nada un cuento de hadas. Aunque todavía hoy en día, no estoy 100% segura de que se pudiera llamar amor.
- ¿Y qué pasaría si yo me enamorara de ti y quisiera estar todas las noches contigo?
- En ese caso sólo puedo decirte que sufrirías... y que te costaría un dineral pagar cada noche conmigo.
Amelia sólo pudo esbozar una sonrisa amarga, sabía que era mejor así, el amor nunca estuvo hecho para ella.
barcos y putas, más putas que barcos.
ResponderEliminarLovely!