La niña encerrada en el cuarto por su padre, no se separaba de la puerta, ella ya no lloraba, estaba acostumbrada a tantos gritos y lágrimas, aún así, le dolía, le dolía en lo más hondo de su alma.
Cuando la discusión terminó, su madre fue al cuarto, y con una voz entre asustada y enfadada, le dijo a la pequeña niña; "Si llego a esperar por ti me muero."

Me pregunto qué será de esa niña hoy en día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario